Esta colección de collages nace del gesto de reunir fragmentos dispersos: mapas, tipografías, restos de imágenes, huellas de tránsito. El desorden no como caos, sino como una lógica íntima donde las formas dialogan, se tensan y se equilibran. Cada obra es un ensayo visual: una tentativa de encontrar armonía en lo incompleto, sentido en la superposición, ritmo en la interrupción.